jueves, 6 de octubre de 2011

¿Qué es la vida?




A menudo nos preguntamos qué es, cómo se diferencia la nuestra de la tuya, la de aquel, de la del chico del super o de la de el vecino del tercero. No tenemos una definición clara para esto que vivimos, no sabemos la manera de enfrentarnos a ella, de plantarle cara y preguntarle por qué nos pasa lo que nos pasa, tenemos amigos que lo denominarían karma, nosotras preferimos llamarlo azar. Nuestra vida es una mesa de black jack en la que se sientan los mejores jugadores del planeta y nosotras aprendimos a jugar solo hace  tres horas. No podemos decir "esto es vida" porque no sabemos lo que es. Porque por mucho que le busquemos un significado nuestras cavilaciones caen en un saco roto con mas agujeros de los recomendables. Si tuviésemos que definir la vida, cuatro letras juntas que un diccionario no define, diríamos que la vida es esto, la vida es este blog, esta amiga, estas cosas que te suceden, que tú crees que solo te pasan a ti y le pasan a mil personas más, la vida son mañanas de instituto, tardes de estudio y noches de fiesta. La vida son sonrisas y lágrimas (y sí, va con segunda intención), la vida es crecer, aprender, madurar. Esto, esto que creemos vivir es algo que nosotros mismos nos inventamos, somos autómatas que viven por vivir, que comen por comer, por pura necesidad y que si los sacan de su rutina son como topos al sol. La vida es una manzana, que se encuentra en tus manos, y que bajo la atenta mirada de una serpiente decides comer, o no comer.

Reacciones humanas

Se dice que la felicidad se encuentra, que un día vas por la calle y al pisar una baldosa, colocada de forma estratégica, sale un manantial de felicidad de un color, digamos, azul claro. A día de hoy no he tenido el placer de conocer a una persona que haya vivido esta situación, parecer que la felicidad es un bien tan preciado y bien escondido como el petróleo, puede que más aún. No puedo verificar esta historia pero tampoco puedo desmentirla , quién sabe puede que algún día encuentre mi baldosa, si lo hago procuraré compartir, pero mientras que sigo a dos velas pisando todo aquello que se pone a mi alcance, yo creo la felicidad, la exploto. Le saco un lado bueno a todo lo que vivo, desconfío de lo que veo y eso es un motivo de alegría por considerarme despierta y ir con los ojos abiertos.Si me caigo de la cama sonrío, por lo fresquito que está el suelo y el calor que tenia bajo la colcha y si lloro, me río (al rato, claro está) (y no me consideres masoquista, llorar es algo que odio) pero me río porque soy humana.